Tratamiento quirúrgico de lipedema

Tratamiento quirúrgico

El tratamiento quirúrgico es la opción de tratamiento más adecuada cuando las medidas conservadoras no consiguen una mejoría importante o si la enfermedad sigue progresando.

Las candidatas ideales para someterse al tratamiento quirúrgico del lipedema son aquellas mujeres que poseen un peso relativamente normal pero que tienen un lipedema limitante y doloroso

El peso muchas veces no es indicativo del estado de salud de la paciente, ya que se ve incrementado por el acúmulo patológico de grasa en los miembros inferiores. Por eso utilizamos unos índices específicos para conocer la composición corporal y si el peso es normal o si, por el contrario, es necesario iniciar un tratamiento dietético previo a la cirugía. 

Si tu estado general de salud es bueno, tienes una estabilidad psicológica, y eres realista en tus expectativas, serás una buena candidata para someterte al tratamiento quirúrgico del lipedema.

Recomendaciones previas a la cirugía

Siempre recomendamos a nuestras pacientes que, previamente a la cirugía, se preparen sometiéndose a:

  • Valoración por parte del cirujano vascular
  • Tratamiento dietético personalizado y específico
  • Compresión de la zona, mediante el uso de medias de compresión
  • Actividad física con compresión, sin impacto
  • Fisioterapia

Encuentra más información de cada uno de estos cuidados en el apartado dedicado al tratamiento conservador del lipedema.

Sobre el tratamiento quirúrgico de Lipedema

El único tratamiento definitivo del lipedema es el tratamiento quirúrgico, ya que es la única forma de eliminar el tejido adiposo patológico.

La liposucción es el método menos invasivo y más seguro para eliminar el tejido graso subcutáneo. Se trata de un tratamiento seguro y efectivo para el lipedema, con buenos resultados a largo plazo y con escasas complicaciones.

Sin embargo, no cualquier técnica de liposucción es eficaz en esta patología, siendo la técnica WAL (Water-Assisted Liposuction o liposucción asistida por agua) el método más seguro y eficaz en el tratamiento del lipedema. Otras técnicas como la liposucción con láser o con ultrasonidos, al producir calor, tienen un mayor riesgo de lesión linfática, por lo que no deben utilizarse.

Además, la técnica de liposucción en el lipedema es diferente a las técnicas convencionales, utilizando incluso unas cánulas especiales, con el objetivo de minimizar la lesión potencial del sistema linfático superficial.

Por todo ello, el tratamiento debe ser secuencial, y para conseguir unos resultados satisfactorios manteniendo unos criterios de seguridad, es necesario realizar una media de 2 o 3 intervenciones en cada paciente.

¿En qué consiste la cirugía del lipedema?​

La cirugía del lipedema se realiza en quirófano, dentro de la clínica u hospital. No debe realizarse en consultas o habitaciones puesto que no disponen de las condiciones de asepsia y equipación mínimas.

Generalmente, suele ser necesario un ingreso de 1 o 2 días, para controlar que la evolución postoperatoria inmediata es adecuada.

En algunos casos se puede realizar una anestesia epidural, la misma que se emplea para algunos partos. Si tenemos previsto hacer un tratamiento más amplio, también se puede utilizar anestesia general.

La cirugía del lipedema suele durar entre 2 y 4 horas, pero el tiempo es variable dependiendo del área que tengamos que tratar y la cantidad de grasa que tengamos que extraer.

Se realizan unas pequeñas incisiones en las áreas que vamos a tratar, para introducir la cánula de liposucción, un tubo hueco muy fino, de unos pocos milímetros de diámetro, mediante el cual extraemos la grasa de forma sistemática y cuidadosa. 

Planteamiento terapéutico

En función de la distribución y la extensión del lipedema, pueden ser necesarias más o menos cirugías. Generalmente, las cirugías se realizan de forma escalonada:

  1. Piernas
  2. Muslos / región glútea (una o dos cirugías en función del volumen de grasa)
  3. Brazos (si están afectados)

Con este método, abarcamos primero las zonas más sintomáticas, permitiéndonos moldear la silueta de forma adecuada durante cada una de ellas.

Tratamiento del lipedema de miembros inferiores

El procedimiento estándar para tratar el lipedema de miembros inferiores es:

  • Pacientes con un peso < 80 kg: la cirugía comienza en posición boca arriba, realizando una descompresión circular pasando a la posición boca abajo posteriormente para poder tratar también la parte posterior de los miembros inferiores.
    • La cirugía de piernas comienza a nivel de los tobillos y termina en las zonas laterales de las rodillas, que se incluyen generalmente en esta primera cirugía.
    • La cirugía de muslos abarca desde las rodillas hasta las caderas.
  • Pacientes con un peso > 80 kg: generalmente necesitan 2 cirugías en muslos.

Tratamiento del lipedema de miembros superiores

En el caso del lipedema con afectación de miembros superiores, la cirugía trata desde las muñecas hasta los hombros, incluso en las pacientes con poca sintomatología en antebrazos, para mejorar los resultados a largo plazo.

Los resultados de la cirugía​

Los resultados de la cirugía del lipedema son evidentes desde el primer momento, y la paciente deja de tener el dolor característico de esta enfermedad desde el primer día. Con la liposucción en el lipedema, no solo se reduce el volumen de grasa en las zonas afectadas, sino que además se reduce el dolor, los hematomas espontáneos y el edema, disminuyendo la sensibilidad a la presión y mejorando la movilidad, lo que supone una mejoría en la calidad de vida.

Técnica quirúrgica: técnica WAL

La técnica WAL (water-assisted liposuction o liposucción asistida por agua) se caracteriza por realizar al mismo tiempo la infiltración de líquido y la aspiración de la grasa, lo que nos permite minimizar el daño sobre el sistema linfático superficial y las estructuras vasculares. Esto se traduce en un mejor postoperatorio, una recuperación más rápida, y al minimizar el traumatismo vascular y linfático durante el procedimiento, una mejor evolución también a largo plazo.

La cirugía de lipedema mediante técnica WAL tiene las siguientes ventajas:

  1. El riesgo de toxicidad de la infiltración anestésica local es menor utilizando la técnica WAL frente al resto de métodos de liposucción que utilizan una infiltración tumescente, ya que la aspiración se realiza al mismo tiempo que la infiltración, y esto reduce la concentración de la medicación utilizada.
  2. Es la técnica que más disminuye la escala de dolor preoperatoria frente a la postoperatoria.
  3. Es la técnica que más reduce el porcentaje de pacientes que van a seguir necesitando utilizar terapias de descompresión tras la cirugía, como las medias de compresión o los masajes de drenaje linfático
  4. Técnicamente, permite valorar mucho mejor el contorno que vamos a obtener tras la cirugía, facilitando el control visual de las irregularidades y asimetrías.
  5. Es la técnica de liposucción menos traumática, y que mejor respeta el sistema linfático superficial y el sistema venoso, favoreciendo la mejoría funcional tras la cirugía y a largo plazo, sobre todo si la comparamos con técnicas muy agresivas sobre los tejidos como la liposucción láser o con ultrasonidos (vaser) , que producen calor y, por lo tanto, deben evitarse al existir un mayor riesgo de lesión linfática concomitante.

Después de la cirugía

Las incisiones se cierran con puntos, excepto las más declives, que se dejan abiertas para permitir drenar el líquido sobrante. Estas incisiones estarán completamente cicatrizadas en 5-7 días. 

Tras la cirugía se colocarán unas medias de compresión específicas sobre la zona tratada para controlar la hinchazón y el sangrado y para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. Suele ser necesario llevarlas durante 1 o 2 meses. Por ello, desaconsejamos realizar esta cirugía durante los meses de verano.

Las áreas tratadas estarán hinchadas y se puede tener una sensación de quemazón. Las molestias se alivian con la medicación que te prescribiremos. La curación es un proceso gradual. Es recomendable que comiences a caminar tan pronto como sea posible, pero sin realizar actividades intensas hasta las 2-4 semanas tras la cirugía. Los puntos se retiran entre los 5 y 7 días, y podrás volver a trabajar tras 3-4 semanas desde la intervención, dependiendo de la extensión de la cirugía y de tu profesión.

El tratamiento profiláctico con heparina es necesario durante al menos los primeros 7 días. En casos con algún factor de riesgo adicional, este tratamiento puede ser más prolongado.

Tratamientos indicados en el postoperatorio

Para lograr un buen postoperatorio, las pacientes de Lipedema se someten a los siguientes cuidados:

  • Fisioterapia: 48 horas después de la cirugía, es muy efectivo el tratamiento de drenaje linfático manual (DLM)
  • Compresión de la zona, mediante el uso de medias de tejido plano o circular
  • Tratamiento de la piel 
  • Alimentación
  • Actividad física con compresión y sin impacto, empezando por dar paseos

Encuentra en este apartado más información sobre el tratamiento conservador (sin cirugía):

Los miembros de la Unidad Andaluza de Lipedema contamos con una extensa experiencia en el tratamiento de esta enfermedad

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